Lección 383 Abran puertas y ventanas a Dios.
Leccion Numero
383
Lección
No. 383
Abran puertas y ventanas a Dios.
- Dios está permanentemente llamándolos a la felicidad. Oigan su voz. Escúchenla.
- Dios es la Felicidad. Sin Él no hay felicidad.
- Dios creó a cada uno de los hombres a su propia imagen y semejanza. Esto es, para que fuesen felices como Él. ¿Por qué no serlo?
- Porque la idea o hambre y sed de felicidad está en la naturaleza del hombre, éste, en forma individual, tiende, instintivamente, a ser feliz. La felicidad es la grande y esencial necesidad del hombre; porque ella está en su naturaleza.
- La felicidad sólo está en Dios; porque Él es la felicidad.
- Como no se deja la fuente para buscar el agua en el desierto; no es sensato dejar a Dios para buscar la felicidad donde no está.
- Sean prudentes. De Dios vienen. A Dios van. ¿Por qué pretender otro destino, si a Él están dirigidos en forma natural?
- Dios está a la puerta de ustedes y los llama por su nombre. Escúchenlo.
- ¿Para qué los llama Dios? Entiéndanlo Dios lo llama, para darles toda la felicidad que ustedes necesitan. Aprovéchenlo.
- Muchos animales salvajes mueren de hambre por no recibir los alimentos que les da el hombre que los cuida. ¿Por qué ser como ellos? Piensen, mediten, reflexionen.
- Recuerden esto: María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes, conoce quién es Dios y sabe cómo son y quiénes son ustedes. Ella, por ese doble conocimiento, y por el amor con que los ama, se desvela invitándolos a abrirle todos sus sentidos o puertas a Dios. Escúchenla.
- Déjese guiar por la amorosa y maternal asistencia de María Santísima. Ella los conduce a Jesucristo, único camino que los lleva a Dios; porque Él es Dios, en la unidad con el Padre y con el Espíritu Santo.
- Viven tiempos de gracias. No los dejen pasar. Piensen que para ustedes el tiempo es eternidad.
- Prepárense para Pentecostés.
- Pentecostés es la venida del Espíritu Santo.
- El Espíritu Santo es la gran promesa de Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero. Prepárense para recibirlo como lo hicieron los primeros seguidores de Jesús.
- Los primeros seguidores de Jesús esperaron el Espíritu Santo, en oración, en virginidad y unidos a María Santísima. Hagan ustedes lo mismo.
- Solamente el Espíritu Santo en ustedes los hace capaces de vivir la vida que es Jesucristo y de ser felices, en consecuencia. Vivan. Sean felices.
- Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
Acta Status
revisada
