Lección 205 Lean los Santos Evangelios y los Hechos de los Apóstoles. Obsérvenlos, Vívanlos. Imítenlos.
Leccion Numero
Lección
N° 205
Lean los Santos Evangelios y los Hechos de los Apóstoles. Obsérvenlos. Vívanlos. Imítenlos.
1.- Lean, a partir de hoy, los Santos Evangelios y con Hechos de los Apóstoles.
2.- Familiarícense con ellos.
3.- Obsérvenlos. Vívanlos. Imítenlos
4.- Para observarlos, vivirlos e imitarlos, oren. oren, oren, oren, oren, siempre. Sean oración.
5.- Oren antes de leerlos. Oren, cuando los lean. Oren después de leerlos.
6.- Así como respiran siempre, en todo tiempo; antes, en el acto y después de él, cualesquiera que lo sea, así oren ustedes sin descanso. La oración es la respiración indispensable del Espíritu.
7.- Observen la naturaleza, a aprendan de ella. Imítenla.
Antes de sembrar se riega el campo. Cuando se está sembrando se lo riega. Después de haber sembrado se lo sigue regando.
Si esto no se hace la semilla muere.
8.- La Palabra de Dios, igual que la semilla, requiere ser regada con las lluvias del Espíritu de Dios.
9.- Si ustedes quieren que ella germine y fructifique riéguenla sin tregua.
10.- La oración es como los canales de riego por donde fluyen las aguas del Espíritu de Dios.
11.- Los Santos Evangelios y los Hechos de los Apóstoles les enseñan dos cosas esenciales:
a.- La pedagogía de Dios, en el modo de evangelizar al hombre: no en masas, sino de uno en uno.
b.- El modo de ser y hacer de los discípulos y apóstoles, evangelizados por Dios.
Ellos viven y hacen con los otros, como han visto y hacer a su maestro.
12.- Jesucristo es Dios. Y El, es el Maestro y Padre que ustedes tienen en la tierra y en el cielo.
13.- Dios, quien creó al hombre a su propia imagen y su semejanza, por ese mismo hecho, respeta, en el hombre, su dignidad, su voluntad, su libertad, por las cuales, el hombre, es hecho semejante a El.
14. Ustedes imiten a Dios como los primeros discípulos y apóstoles. Cuando quieran evangelizar a sus hermanos, háganlo viviendo la Palabra de Dios, que, para ustedes, es un proceso vital de vida, muerte y resurrección.
15.- Oren, oren, oren… oren siempre, sean oración.
16.- María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen, es uno de los discípulos y apóstoles y el mayor de todos. Por eso, Ella es el modelo en el modo de ser y de hacer conforme al evangelio.
Obsérvenla, imítenla. Sean y hagan como Ella.
