Lección 230 Sálvense SALVANDO a sus hermanos.

Leccion Numero

230

 

Lección

No. 230

Sálvense salvando a sus hermanos

 

1. Ustedes han sido creados para el cielo. Esto es para Dios. Recuerden: no hay cielo sin Dios. Por tanto, el verdadero cielo es Dios.

2. La salvación tiene dos aspectos correlativos y concomitantes: uno individual. Otro colectivo.

3. No hay salvación individual sin salvación colectiva, al mismo tiempo.

    ¿No han oído decir que todos se salvan en racimo?

    Así es: la salvación de uno, implica y acarrea la salvación del otro. Esto es: del hermano o prójimo.

    Una plancha de acero sola, se hunde en el agua. Unida con otras forma la quilla de un barco moderno y flota. Así son las personas en las aguas o mares de Dios.

4. Ayúdense los unos a los otros.

5. No se juzguen.

6. No se condenen.

7. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.

8. Oren y bendigan.

9. María Santísima la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, es el depósito visible y eficaz de amor y gracias, dado por el Padre que tienen en la tierra y en el cielo, para salvación de ustedes.

    Aprovéchense de Dios usando con prudencia ese don.

10. Desde la cruz, Jesucristo y Salvador Resucitado, constituyó a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen en madre solícita y llena de poder y gracias, para todos, al hacerla madre de Juan y a Juan, en representación de todos, hijo suyo.

11. María es madre de todos. De buenos y malos. De justos y pecadores. De ignorantes y sabios.

12. Desde el día de la cruz, María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, al lado de ustedes está, llena de misericordia y compasión.

13. María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, es omnipotente; porque Dios omnipotente está en ella. Ella no es en Ella ni por Ella, es omnipotente por Dios omnipotente.

14. María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, tiene el poder de hacerlos vírgenes; esto es: limpios y libres moralmente, para que puedan recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador Resucitado, en orden a la cristofinalización.

15. Dios no está, porque Dios no entra en lo que no es virgen. María tiene el poder, por gracia del Altísimo, de asearlos y de liberarlos moralmente. Esto es: de hacerlos vírgenes, para que puedan recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador Resucitado, Dios y hombre verdadero.

16. Acójanse a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen; para que Ella, con su poder y con su amor, los haga vírgenes.

17. No teman. Basta que quieran. Es una gracia.

18. Suplíquenle a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, que los haga vírgenes; que Ella acoja y que los lleve a Dios vestidos con su gracia.

19. Si no pueden o no quieren pedirle, por mil causas, que los limpie, los libere y los lleve a Dios, basta que lo quieran y que se vuelvan a Ella, en cualquier sitio donde ustedes crean Ella está. Pues allí, en el sitio que ustedes crean que Ella está, allí está. María siempre está presente y lista, al lado de ustedes.

20. No aparten, ustedes, a nadie, por malo y pecador impenitente que ustedes lo crean, de la protección de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen y consecuencialmente del amor de Dios.

21. Cada hombre es responsable de la suerte de su prójimo; porque cada hombre es el verdadero talento que Dios confía, para su custodia y réditos, a cada hombre, como siervo suyo que lo es.

22. Cada hombre vale el precio de la sangre y del amor de Dios. Por eso, todos cuiden con celo y con prudencia, el gran tesoro de Dios confiado al hombre, que es el hombre mismo.

23. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.

24. Oren y bendigan. Oren y bendigan. Oren y bendigan.

25. Todos sean oración y bendición, los unos de los otros.

Acta Status

corregida
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