Lección 231
Leccion Numero
Lección
Nº 231
1. Que los pastores no maten las ovejas.
2. Cada oveja es un talento que vale el precio de la sangre de Dios.
3. Como en la parábola de los talentos, cada pastor responde de cada talento recibido y Dios, en la guarda y salvación de sus ovejas o talentos, es duro y exigente.
4. Recuerden los pastores que "la mies es abundante y los obreros pocos". Con falsa prudencia, y pretextando un celo que no es verdadero, no maten los obreros. De la mies y de los obreros responden con creces los pastores.
5. Ustedes los de esta nueva, novísima y novedosa Orden, recuerden esto:
a. Los pastores, imiten al Buen Pastor. No lo conturben. Busquen las ovejas descarriadas y atráiganlas con celo, con amor y con prudencia.
A las ovejas que vuelven en busca del rebaño, adelántense, como en la parábola del hijo prodigo, a darles albergue, protección y, sobre todo, amor.
Cada hijo prodigo, es un talento que Dios les ha confiado para su custodia. De él responderán con creces y Dios es exigente, cuando se trata de las ovejas que El señala.
b. Ustedes simples integrantes de esta Orden, acaten al pastor. No discutan su autoridad. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen. Acaten, obedezcan, amen a todos sus pastores, no importa quienes y como sean.
6. Nadie olvide que en los días grandes hay riesgos grandes. Refuércense. Multipliquen la guardia. Oren y vigilen. Sean prudentes, con la prudencia de Dios.
7. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
8. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
