Lección 249 Sean Vírgenes. Esperen como vírgenes.

Leccion Numero

249

Lección

 No 249

 Sean Vírgenes. Esperen como vírgenes.

 

 

1.- No esperen cosas espectaculares. Si Dios lo quiere, espectáculos de excepción tendrán. Pero no esperen eso, como motivo esencial, ni siquiera importante, de su fe.

 

2.- Lo que importa y cuenta, para ustedes, es Dios.

Si tienen a Dios, todo lo tienen.

3.- Recuerden:

No pueden tener a Dios sin recibirlo.

4.- No pueden recibir a Dios; si no son vírgenes.

5.- No pueden ser vírgenes, si no están limpios de todo lo que no es de Dios y libres de todo lo que no es de Dios.

6.- Para ser virgen, hay que morir. Esto es: hay que despojarse de todo lo que no es de Dios.

7.- El pecado, no es de Dios.

8.- El orgullo, no es de Dios.

9.- La soberbia, no es de Dios.

10.- La lujuria, no es de Dios.

11.-  La mentira, no es de Dios.

12.- El odio, no es de Dios.

13.- El rencor, no es de Dios.

14.- El temor, no es de Dios.

15.- La avaricia, no es de Dios.

16.- Sólo el amor es de Dios.

17.- Si son de Dios, despójense de todo lo que no es de Dios y acepten, pidiéndoselo a Él, todo lo que es de Dios.

18.- Amen. Llénense de Amor. Sean Amor; porque Dios es Amor.

19.- No aprendan cosas de Dios, como quien se arma, para combatir a otro. Eso no es bueno y no           produce frutos buenos.

20.- Llénense de Dios; para vivir a Dios.

        Eso les basta.

21.- El secreto de esta nueva, novísima y novedosa Orden Trinitaria de los Esclavos de la Esclava de Dios, está en vivir a Dios y lo de Dios de modo eminentemente personal.

22.- Dios es el Señor. El es Dios.    Como a tal recíbanlo.  Como a tal vívanlo.Como a tal, 

        preséntenlo. Para ese fin, sean vírgenes.

23.- Dios, único Señor de ustedes, en un rasgo e ímpetu de amor excepcional, ha venido y sigue       instruyéndolos, como a sus primeros adeptos.

24.- La pedagogía de Dios para enseñarles, las grandes verdades depositadas en la Iglesia      verdadera, ha sido la misma de la madre de con su hijo pequeñito:

         Ella dice:

         "gateando... gateando...

           Ven...... ven..."

 Y el niño va. Aprende a gatear.

Cuando gatea, la madre repite al niño:

"Un pasito... vamos... un pasito... otro... otro... otro..."

Y el niño aprende a caminar.

Cuando el niño crece y se hace hombre, olvida este reiterativo estilo maternal; pero en lo más profundo de él, ahí  permanecerán grabadas para siempre, esas palabras, repitiéndole, amorosamente, la dinámica del acto. Por eso, camina el hombre y por eso habla.

¿ El sabio pedagogo, al estilo de los hombres, podría inventar un método mejor?...

25.- Si alguien les critica el estilo usado por Dios, para enseñarles, a ustedes, no cosas nuevas ni distintas, sino las mismas reveladas y confiadas a la iglesia verdadera, no se acongojen. Recuerden: Dios quiere que se hagan como niños y como a tales, El los nutre y les enseña.

26.- Dios quiere que vivan ustedes, según las Sagradas Escrituras. Encárnenlas. Eso sólo se logra adquiriendo el hábito; mediante la frecuente y persistente repetición del acto y de los actos propios.

27.- Lean y relean las Lecciones. Son pensadas y dadas para ustedes, que, para Dios, son como        niños.

28.- Límpiense a fondo.

       Libérense a fondo.

       Sean vírgenes.

29.- Cuando esperen en Dios, no esperen espectáculos raros, como asistentes a una función de     iluminismo. Esperen y pidan el Espíritu Santo, para poder recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado.

30.- Piensen en esto:

 Ustedes, los de esta nueva, novísima, y novedosa Orden Trinitaria, de los Esclavos de la    Esclava de Dios, no están llamados a ser doctores y señores, al modo de los hombres; sino, a ser vivientes de Dios y, por lo mismo, a ser vírgenes, para que Dios entre, viva y obre en ustedes.

31.- El aporte de ustedes, a la Iglesia verdadera y al mundo en que viven, sea la virginidad de ustedes, para dejar que Dios entre, viva y obre en ustedes, con ustedes, desde ustedes y a través de ustedes.

32.- No consideren esta Orden como un título de rango, prestigio y prepotencia; sino como un medio eficaz de amor a Dios y amor al prójimo y, por lo mismo, de entrega personal y de servicio.

33.- No quieran ser los primeros, en orden a poder, honor y majestad. Sean los últimos en eso; pero los primeros en el servicio, en la paz, en la justicia, en el amor. Para eso ejercítense hasta obtener el hábito.

34.- Oren, oren, oren...

Oren siempre.

Sean oración.

35.- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.

 

Acta Status

corregida
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