Lección 295 Sean testimonios vivos de Unidad.
Leccion Numero
Lección
No 295
Sean testimonios vivos de Unidad.
1.- Cada hombre es como cada una de las piezas de un rompecabezas:
Uno, único y social.
2.- En esta individualidad una, única e interrelacionada están la clave y el secreto de la personalidad, del desarrollo, de la armonía y de la sociedad, como fenómeno integrado, integrante e integral.
3.- No puede haber sociedad perfecta y verdadera sin individuo e individualidades verdaderas y perfectas en sí.
4.- La sociedad es tanto más perfecta en tanto cuanto sean más perfectos, cada uno de sus integrantes.
Por tanto no puede haber sociedad perfecta, en lo humanamente posible, sin integrantes perfectos, individualmente, en lo humanamente posible.
5.- La perfección exige estímulo y respeto a los derechos individuales y a las garantías sociales e igualmente, por contraposición, exige estímulo y respeto al ejercicio de las obligaciones individuales y sociales.
6.- No puede haber sociedad perfecta, en lo humanamente posible, si cada uno de sus integrantes no es estimulado y respetado en el ejercicio de sus derechos y obligaciones, por parte de la sociedad y si, al contrario, cada uno no hace lo mismo con respecto a cada uno de los otros y a la sociedad en general.
7.- Este principio es la clave y el secreto fundamentales e imprescindibles para que la sociedad sea o exista, se perfeccione, crezca, permanezca y de frutos.
8.- Esta clave o secreto es la Virginidad, de la que tanto ya se ha hablado, como limpieza y libertad morales. Limpieza y libertad de todo lo que no es Dios.
9.- Los frutos de una sociedad virginizada o perfecta, en lo humanamente posible, son, entre otros:
Paz,
Justicia,
Libertad,
Progreso, entendido éste, como desarrollo integral o pleno de cada individuo en sí y de la sociedad en general.
En síntesis: la felicidad individual y colectiva que, en resumen es el bien común.
10.- La Virginidad, por tanto, es la clave y el secreto para que exista una sociedad perfecta, en lo humanamente posible.
11.- Recuerden:
Sin virginidad hay ausencia de Dios y, como consecuencia de toda perfección y santidad.
Pues, Dios, perfecto y santo, participa, a quien lo alberga, su propia santidad y perfección.
Por eso: El Libre, libera.
El Justo, da justicia y justifica.
El paz, da paz y pacifíca.
El vida, da vida. Da la vida.
El Amor, da el amor.
En resumen: da lo esencial para ser, crecer y dar frutos buenos.
12.- Ustedes, los de esta Orden trinitaria nueva, novísima y novedosa de los esclavos de la Esclava de Dios, tienen la clave esencial y genuina y el secreto para hacer el mundo mejor.
Esa clave y secreto es la VIRGINIDAD.
13.- Sean vírgenes.
14.- Hagan posible, con la virginidad de ustedes, que el mundo sea mejor.
15.- Oren, oren, oren...
Oren siempre. Sean oración.
16.- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen.
