Lección 450 Ejercítense en ser pequeños
Leccion Numero
Lección
No. 450
Ejercítense en ser pequeños
1. El pecado, por el que son ineficaces, es la soberbia. Sean humildes.
2.Por la soberbia caen en la muerte, que es la suprema señal de ineficacia.
3. Por la humildad se levantan de la muerte. Esto es, se dejan salvar.
4. El único que salva es Jesucristo; porque es Dios.
5. Jesucristo es el salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
6. Prediquen la Resurrección de Jesucristo. Ese es el Evangelio. Esa es la buena Nueva.
7.Para predicar la Resurrección de Jesucristo, vívanla! Nadie da de lo que no tiene.
8.Vivir la Resurrección de Jesucristo es salir del pecado, que es la muerte real, la única, porque es ausencia o separación de Dios.
9.Para salir del pecado es preciso recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
10. Para recibir, vivir y dar a Jesucristo hay que ser virgen.
11. Para ser virgen o limpio y libre de todo lo que no es de Dios, hay que asearse, bañándose en las piscinas naturales de la gracia (confesión con el presbítero); porque todos son pecadores y donde está el pecado Dios no está.
12. Para el fiel su salvación está en la Iglesia, Hay que buscarla allí; por el querer de Dios. El sacerdotem aunque imperfecto y la confesión con él, son condiciones impuestas por Jesucristo y dejadas en la Iglesia.
13. Nadie, ni los jerarcas, ni los sacerdotes, ni los religiosos, ni los laicos se aparten de las piscinas naturales de la gracia (confesión con el presbítero). Eso, que los humilla, los posibilita para ser limpios y libres de todo lo que no es de Dios. Esto es, para ser vírgenes.
14. Recuerden: hoy hace falta virginidad. El mal del mundo, hoy, es el pecado. Por el pecado se hace reinar al malo, enemigo de Dios, quien acarrea consigo, todos los males que hoy existen.
15. El medio o secreto para acabar con el malo y con los males que él arrastra es la virginidad que les permite recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
16. No se esfuercen tanto en razonar.
17. No se esfuercen tanto en ser sabios, poderosos, doctores y maestros.
18. Esfuércense en ser santos y perfectos como el Padre que tienen en el Cielo.
19. Para ser santos y perfectos sean vírgenes. Eso les permite recibir, vivir y dar a Jesucristo.
20. Si viven y dan a Jesucristo, Dios, en ustedes, con ustedes y desde ustedes reconstruye su Iglesia y consagra el mundo, haciéndolos mejores; esto es, santos y perfectos.
21. La pregunta a resolver no es:
"cómo mejorar el mundo?"
sino:
"Cómo ser mejores, de modo personal."
22. Si son mejores, en la medida en que ustedes lo sean, el mundo lo será. Por tanto sean vírgenes y, en esa medida la Iglesia y el mundo lo serán.
23. reunanse para crecer en santidad y perfección. Imploren a Jesucristo, el Salvador resucitado, que El los resucite, apartándolos del pecado por su presencia en ustedes.
24. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
25. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
