Lección 687 Sean testigos. Testifiquen.
Leccion Numero
Lección
No. 687
Sean testigos. Testifiquen.
1.- El hombre en particular y el mundo o la sociedad en general tienen hambre y sed de un pan nuevo y de una agua nueva.
2.- El pan y el agua que el hombre y el mundo necesitan, no son los contingentes que sacian necesidades momentáneas y de modo transitorio; sino el Pan y el Agua de la vida eterna que sacian de modo imperecedoso todas las necesidades del hombre.
3.- Ese Pan y esa Agua de vida eterna es Jesucristo.
4.- Jesucristo es la necesidad y a la vez la satisfacción de esa necesidad que tienen el hombre y el mundo.
5.- Señalar a Jesucristo - sin simular, disimular o sustituirlos, disimular o sustituirlos, por falso prudentísimo, es la consigna que Dios le da al cristiano...
6.- Lo esencial, por eso, no es teorizar sobre Jesucristo, El salvador resucitado, Dios y hombre verdadero; sino vivirlo.
7.- El viviente de Jesucristo es el testigo que señala.
8.- El testigo no demuestra. Simplemente muestra o señala y el señalado se demuestra.
9.- Ustedes no pretendan demostrar a Jesucristo. Muéstrenlo, como Maria. Y, El, se demostrara a si mismo, dándole sentido al ser y al hacer de ustedes.
10.- Todo cuanto se escribe y se dice de Dios pretendiendo demostrarlo, son palabras huecas y, en resumen; vanidad de vanidades...
11.- Dios siempre estará mas allá de la razón de los maestros que lo dan en teoría y mas cerca de los testigos que lo viven, sin ninguna pretensión; pero con enorme humildad. Por tanto testifiquen no teoricen. A dios nadie lo demuestra. El se demuestra.
12.- Sean testigos. Testifiquen.
13.- Dios es su propio testigo y, quien lo alberga, como Maria, por su virginidad, lo testifica y es, en consecuencia su testigo, por la propia acción de El.
14.- Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
15.- Imiten a Maria santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, madre, maestra y modelo para ustedes.
