Lección 715 No teman. Síganme.
Leccion Numero
Lección
No. 715
No teman. Síganme.
1. Para seguir a Dios hay una condición que es doble, en sí:
a) Negarse a sí mismo (ser pobres de Dios, o sea vírgenes) y
b) Tomar la cruz que se les dé. Esto es, aceptar las circunstancias que siguen a la negación, sean cuales fueren.
Esto ya se les ha dicho y explicado en Actas anteriores, con paternal paciencia y pormenores.
2. Aceptadas las dos proposiciones anteriores, se impone el acto de seguir, el cual es un verbo que se da en imperativo; pero sujeto a la propia voluntad del que la escucha.
3. "Seguir" a.... tiene dos exigencias: una pasiva y otra activa: "dar" y "recibir"
4. Activamente se le da a Dios la entrega personal. Pasivamente, se recibe de Dios su entrega personal. El resultado es la unidad de pensamientos, de propósito y de acción.
5. El que sigue obra en armonía. No hay seguimiento verdadero, sin armonía verdadera.
6. La armonía verdadera es el acuerdo genuino de dos voluntades. En el caso de la alianza: Dios y hombre: es el perfecto acuerdo entre la voluntad de Dios y la del hombre.
7. El resultado genuino del seguimiento de Jesucristo es la aceptación de la Palabra de Dios y la sumisión a ella, por parte del hombre, hasta dejar hacer la voluntad de Dios en él.
8. De esta sumisión voluntaria y gozosa, del hombre a Dios, resulta el cumplimiento cabal, por parte del hombre, del Mandamiento más grande de la Ley de Dios:
"Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu mente" (Mateo 22, 37)
y del más grande de mis propios Mandamientos, después de aquel en que les mando amarse (Juan 15,17):
"Vosotros, pues, sed perfectos como es Perfecto vuestro Padre celestial" (Mateo 5, 48)
9. La perfección, que es la armonía, es la misión suprema de ustedes, como fruto de la alianza que se da, como fruto, a su vez, de la doble aceptación, ya señalada, que a la vez es una doble entrega: "De Dios al hombre y del hombre a Dios" por y solo por amor.
10. La perfección es lo más alto en la relación hombre-Dios-hombre; porque es lo más alto del don de Dios: "haber creado al hombre a su imagen y semejanza, para hacerlo santo y, en consecuencia, feliz".
11. El hombre fue creado por Dios para ser feliz.
12. Ser feliz es responder con amor, el hombre, al amor de Dios; de lo cual resulta la plenitud del amor de Dios o salvación en el hombre. La cual solo Dios la hace.
13. Sigan a Jesucristo y sigan en Él, al Padre; porque Él es el Camino que los lleva al Padre, para que, el Padre, cumpla su voluntad de santificación y de felicidad en ustedes, por amor.
14. Sigan a Jesucristo sin temor y, Él, les basta.
15. Seguir a Jesucristo exige:
a) Escuchar su Palabra,
b) Vivirla y
c) Practicarla.
Para lo cual es preciso:
a) Negarse a sí mismo,
b) Tomar su cruz y
c) Seguirlo.
16. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración..
17. Imiten a Maria Santísima, la inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
