Lección 781 Sean luz y sal del mundo.

Leccion Numero

781

 

Lección

No.781

Sean luz y sal del mundo.

1. Para ser luz y sal del mundo hay que morir o desaparecer.
2. La luz no la da la lámpara por sí y de sí, por sus propios medios.
3. La lámpara que alumbra es la que tiene capacidad de albergar el combustible que produce la luz.
4. Las lámparas macizas, como la higuera maldita, sólo son de lujo y, por eso, carecen de eficacia.
5. La luz con la que alumbra una lámpara no es suya, sino del combustible que la llena.
6. El creyente que alumbra, como Dios lo quiere, es aquel que es virgen y que, por eso virginidad, alberga la Palabra y el Espíritu de Dios. Por eso no da nada suyo. Da lo de Dios. Su luz es la de Dios.
7. El sabor que da la sal es presente de su entrega.
8. Para dar sabor la sal desaparece y sólo queda su sabor.
9. Si quieren sazonar, mueran; esto es: niéguense a ustedes.
10. Dios los quiere humildes. Mueran a su "yo" y serán la luz y sal que Dios le ofrece al mundo.
11. Oren, oren, oren.
Oren siempre.
Sean oración.
12. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

 

 

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