Lección 1.508 Sean testigos. Testifiquen.

Leccion Numero

1508

Lección

Nº 1.508

 

Sean testigos. Testifiquen.

 

 

 

1.       Esta es la hora, o el tiempo, del testimonio y, como consecuencia, del testigo verdadero: el que ni compra, ni vende el testimonio. El ejemplo lo dio Cristo. Él, en la cruz, señaló a su Padre del cielo con su testimonio insobornable.

 

2.       La Santísima Virgen, creatura por excelencia, con su testimonio, en medio de las pruebas, que no eran fáciles, señaló a su Hijo y, de ese modo, le permitió demostrar su procedencia y su realeza. Por eso, no teman cuando deban testificar a Dios y lo de Dios, que, en esencia y por Él, es el hombre y lo del hombre.

¿Lo entienden? ¿Me entienden?

 

3.      La esencia de Dios, por sí y en sí, es la verdad; como lo son: la vida y el amor, las cuales, en el hombre, son la herencia de Dios y, por tanto, el tesoro y patrimonio que no deben malgastar.

¿Lo entienden? ¿Me entienden?

 

4.      Oren, oren, oren...

       Oren siempre.

       Sean oración.

 

5.      Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

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