Lección 17 Pedro y María, cabezas visibles de la Iglesia
Leccion Numero
Lección
Nº 17
. María es, con Pedro, cabeza visible de la Iglesia; de la verdadera Iglesia Católica, Apostólica, Romana.
. María representa el ser perfecto de la Iglesia verdadera, Católica, Apostólica, Romana.
. Pedro representa el ser peregrinante de la Iglesia pecadora en vía de perfección.
. Pedro es el ahora de la Iglesia en marcha.
. María es el mañana de la Iglesia redimida - redentora.
. Pedro es la expresión de la Iglesia integrada por la esperanza y la proclividad del hombre.
. María es la expresión de la Iglesia verdadera, como Nosotros, el que Somos, Dios, tu Dios y tu Señor, el Uno y Trino, la queremos:
Una, Santa, Perfecta, Inmaculada.
. La Iglesia verdadera, Católica, Apostólica, Romana, no puede ser sin la paternidad visible de Pedro, representada en el tiempo, por sus sucesores y la maternidad visible de María que en el tiempo, no tiene representación ninguna y que, por eso, es permanente, eficaz, indelegable, intransmisible, como así es, nuestra invisible y perpetua asistencia.
. La Iglesia, mi Iglesia verdadera, Católica, Apostólica, Romana, no puede ser sin la maternidad permanente y real de María, la Inmaculada Concepción,
. Madre,
. Maestra,
. Modelo y
. Mandamiento de amor.
. No puede haber, por eso mismo, otra Iglesia verdadera, paralela o diferente de la Iglesia católica, apostólica, romana; porque solo a Esta, hemos dado, por nuestro personal querer y decisión, a María, como Madre, Modelo, Maestra y Mandamiento.
. Igual que en el Cenáculo, creada fue por el Espíritu; igual que, a Pedro, como cabeza visible de Ella, lo constituimos en la última Cena y lo confirmamos en la orilla del Jordán, el día del milagro de la 2a pesca, después de mi resurrección, al preguntarle tres veces y tres veces ordenarle; así, a María, por nuestra decisión y nuestro querer personalísimos, como testamento supremo, Madre perpetua de la Iglesia hicimos desde la cátedra magisterial y única de la Cruz, sobre el Calvario:
"Juan: he ahí a tu Madre".
("Iglesia creada: he ahí a tu Madre, Maestra, Modelo y Mandamiento").
"María, mujer: he ahí a tu hijo", a tu Iglesia, en él (el fiel), representada.
. Quién puede modificar los planes y designios del que Es?,
. Nadie!
. Por eso, nadie se apropie el derecho de reformar lo consumado por Mí, el que Soy, Único sacerdote real y verdadero, Dios, el Uno y Trino, el Santo de los Santos, Señor Único y Verdadero, Dios Único y Verdadero.
. Adulteran quienes pretenden reformas, desoyendo esto.
Igual que los insensatos maestros y doctores de la Ley que me crucificaron, esto hacen Conmigo, nueva y repetidamente, en mi Iglesia, quienes esto hacen.
. No hay, no puede haber, no habrá otra Iglesia verdadera que la católica, apostólica, romana, integrada con la paternidad o cabeza visible de Pedro, prolongada en los sucesores, Pontífices, hechos tales, por voluntad del que Somos (los Papas) y, sin la maternidad visible, perpetua e indelegable e insustituible de María Santísima, la Inmaculada Concepción, Madre, Modelo, Maestra y Mandamiento, por nuestra única, omnímoda e insuperable decisión y gracias.
. No hay Iglesia verdadera sin la maternidad de María; porque así es nuestro querer.
. Nadie, en mi Iglesia verdadera, pues, aparte el perpetuo señorío maternal de María, nuestro sello visible, el arca eterna de la alianza del que Somos, con el hombre.
. Nadie crea que hay otra Iglesia verdadera, fuera de la católica, apostólica, romana, única, en la que Nosotros, los que Somos, Uno y Trino, hemos dado como mandamiento y memorial de gracias a la Inmaculada Concepción, Madre del Verbo Encarnado, en cuyo vientre se gestó la Iglesia.
. No hay, no ha habido y no habrá ninguna Iglesia verdadera, fuera de la católica, apostólica, romana, en quien a María hemos constituido:
Madre,
Modelo,
Maestra y
Mandamiento.
. MEMORIAL,
Testamento es, de nuestra voluntad suprema, irrevocablemente consumado en el instante supremo de la Cruz.
DIOS es:
Alfa y Omega
Principio y Fin
María es
su reflejo
terrenal.
. No quiero decir, con ésto, que nadie pueda salvarse fuera de esta Iglesia; porque nuestra gracia es imprevisible; pero sí, que el medio seguro es, en esta Iglesia, teniendo como sello de garantía, por Nosotros, el que Somos, dado y, por lo mismo, aceptado, en forzosa y eficaz aceptación.
. María, pues, es la lección eficaz, para obtener la vida eterna.
. El que Es, así lo ha querido.
Por qué?
Porque esa es su voluntad y porque, a El, nadie puede hacer que obre de modo diferente a como El quiere y hace.
. No hay, no ha habido, no habrá otra Encarnación ni de otro modo, Ella se hizo y consumó en las Entrañas purísimas de esta Virgen, Siempre Virgen y para esta maternidad exclusivamente hecha. Por eso: es,
Fue y
Será
Siempre Virgen e Inmaculada. Otra descendencia no tuvo, ni tendrá que Yo, el que Soy, el Único, con el Padre y con el Espíritu Santo.
Solo en Mí es Madre, por el misterio de Mí cuerpo místico, de todo el genero humano, incluyendo, por misterio y gracia, a quienes fueron concebidos en el tiempo maternal de Eva; porque la gracia de Dios, en el misterio Redentor, tiene efectos liberadores, redentores retroactivos.
Y, por esto mismo, Ella, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen María, es, Madre, por acción del Espíritu Santo; querer del Padre y decisión del Hijo, de la Iglesia creada, para santificación, perfección y salvación del hombre.
. María es única en el misterio de nuestra Redención.
. Como tal, hónrenla!
. Como tal, imítenla!
. Como tal, obedézcanla!
. Como tal, ámenla!
. María es la Insustituible; porque es nuestro sello y nuestra Alianza.
. Arca es de nuestra alianza, por amor, con ustedes.
